Cultura 2

LOS ORÍGENES DE ROMA: ¿LEYENDA O REALIDAD?

2.1. Los orígenes de Roma 2.2. La Monarquía

2.1. Los orígenes de Romaíndice

Según la cronología tradicional, Roma fue gobernada por reyes desde su fundación por Rómulo en el año 753 a.C. hasta el 510 a.C., año en el que se implantó la república. En realidad, esta fase monárquica está llena de mitos y leyendas, por lo que resulta muy difícil distinguir lo que responde a la verdad de lo que es producto de la imaginación de los escritores de la antigüedad.

Según la leyenda, Eneas, héroe de la guerra de Troya (1200 a C.), llegó tras muchas peripecias hasta las costas del Lacio, donde se casó con la hija del rey Latino. Desde entonces se fueron sucediendo diversos reyes a lo largo de cinco siglos hasta que el último de ellos, Númitor, fue destronado por su hermano, Amulio, quien obligó a la hija de Númitor, Rea Silvia, a hacerse sacerdotisa con el fin de que no tuviera descendencia y asegurarse así el poder.

Pero Rea Silvia fue raptada del templo por Marte, dios de la guerra, con quien tuvo dos mellizos: Rómulo y Remo. Para salvarlos de la cólera de Amulio, los depositó en una cesta sobre las aguas del río Tíber quedando a merced de la corriente. La cesta se encalló en la orilla y los mellizos fueron recogidos por una loba que los amamantó en su guarida. Un día fueron vistos por un pastor cuya mujer los crió hasta que fueron adultos. Cuando Rómulo y Remo conocieron su verdadero origen, repusieron en el trono a su abuelo Númitor y decidieron fundar una ciudad en el lugar en el que embarrancó la cesta. A lo hora de trazar los límites de la ciudad surgió una fuerte discusión entre ambos y Rómulo mató a Remo.

Muy probablemente, la leyenda de Rómulo y Remo fue inventada por los griegos, quienes querían relacionarse con una ciudad que iba creciendo en poder de día en día. Más tarde los propios romanos aceptaron y reelaboraron el mito creado por los griegos, aportando nuevos elementos que justificaban su creciente poderío. Que los romanos no sabían en realidad cuándo fue fundada Roma parece demostrarlo el hecho de que en los documentos más antiguos sobre los comienzos de Roma sólo existen listas con los nombres de los cónsules que iban gobernando la ciudad y no de los reyes. De ahí que la moderna historiografía considere puramente legendaria la mayoría de los relatos de los antiguos historiadores sobre esa primera fase de la historia de Roma.

Dice la leyenda que la ciudad se fue poblando de pastores, pero faltaban mujeres con las que poder fundar familias. Para solucionar el problema, Rómulo organizó una gran fiesta e invitó a ella a los habitantes del territorio vecino, los sabinos. En plena celebración los romanos se arrojaron sobre los invitados, que estaban completamente desarmados, y les hicieron huir atemorizados, pero no sin antes aprovechar la ocasión para apoderarse de las mujeres solteras que habían acudido a la fiesta. Los sabinos juraron venganza. Cuando lograron reunir un poderoso ejército, se dirigieron a Roma dispuestos a librar una feroz batalla contra los romanos. Para evitar una matanza, las mujeres que habían sido raptadas suplicaron a los contendientes que no entrasen en combate. Sus ruegos tuvieron éxito y a partir de entonces los romanos y sabinos convivieron en Roma pacíficamente.

2.2. La Monarquíaíndice

Después de Rómulo, el segundo y no menos legendario rey de Roma fue Numa Pompilio, de origen sabino, que reinó desde el año 715 a.C. hasta su muerte en el año 672 a.C. Durante su reinado supo inculcar a sus súbditos un profundo sentimiento de pertenencia a la ciudad.

Tras Numa Pompilio ocupó el trono Tulio Hostilio, cuyo mandato estuvo lleno de guerras y confrontaciones con los pueblos vecinos. Le sucedió su nieto Anco Marcio, de origen sabino, que construyó el primer puente sobre el río Tíber. El puente estaba fabricado de madera y trajo grandes ventajas para los habitantes de la ciudad.

A la muerte de Anco Marcio, Roma y el resto de las ciudades del Lacio fueron conquistadas por los etruscos, un pueblo poderoso que habitaba al NO del Lacio. De esta manera el trono cayó en manos de un rey de origen etrusco, Tarquinio el Antiguo, cuya especial preocupación fue el embellecimiento y la modernización de Roma. Durante su reinado se construyeron el Circo, el Foro y la Cloaca Máxima.

Le sucedió su yerno, Servio Tulio, quien delimitó la ciudad con sólidas murallas y dividió a sus habitantes en clases, según su fortuna, distinguiendo hasta cinco estratos sociales. Tras su muerte recibió la corona su nieto Tarquino el Soberbio, que, a diferencia de su abuelo, gobernó la ciudad despóticamente. Según la leyenda, su destronaniento se produjo por un abuso cometido por su hijo Sexto, quien aprovechándose de la hospitalidad de un pariente suyo violó a su mujer. El pueblo, indignado, se rebeló contra Tarquinio, que acabó en el exilio, quedando con su expulsión abolida la monarquía en Roma (510 a.C.). El rey fue reemplazado por los cónsules, dando así paso a un sistema de gobierno republicano, que estudiaremos en la siguiente unidad.