Gramática 1
1.1. El alfabeto latino 1.2. El sistema fonológico
1.3. La acentuación 1.4. Clases de palabras
1.5. Categorías gramaticales del nombre  

1.1. El alfabeto latino (--> índice)

Antes de profundizar en el latín y su gramática vamos ocuparnos del sistema de escritura que emplearon los romanos para representar su lengua. Se trata de un alfabeto introducido en los siglos VII-VI a.C. por los etruscos, un pueblo enigmático que dominó gran parte de la Península Itálica con anterioridad a los romanos. En realidad, este alfabeto procede del griego, que a su vez es una adaptación del alfabeto fenicio.

Junto con el latín, Roma transmitió a los pueblos conquistados ese alfabeto, que acabó por ser utilizado por todas las lenguas occidentales de Europa. En sus orígenes, constaba de 21 letras (5 para las vocales y 16 para las consonantes), a las que se añadieron a finales de la época clásica la Y y la Z para transcribir palabras de procedencia griega. No existían signos ortográficos como puntos, comas, interrogaciones, y en un principio, ni siquiera separación de palabras.

Los romanos sólo utilizaban letras llamadas mayúsculas, que vemos en las inscripciones practicadas en piedra. A medida que el uso de la escritura se fue popularizando, de esas letras mayúsculas surgieron poco a poco las minúsculas. Salvo algunas diferencias que saltan a la vista, se trata de un alfabeto muy parecido al nuestro.

A B C D E F G H I K L M N O P Q R S T V X Y Z

En cuanto a su pronunciación, debes tener en cuenta las siguientes particularidades:

  • - La letra i representa tanto los sonidos i como j.
  • - La v representa tanto u como v.
  • - La c se pronuncia siempre sorda /k/, también ante e, i.
  • - La g se pronuncia siempre sonora /g/, también ante e, i.
  • - La h no se pronuncia y por ese motivo no se considera consonante.
  • - El grupo ll representa una geminada (/puel-la/).
  • - La u tras q y g se pronuncia siempre: qui se lee /kui/; gui se lee /güi/.

1.2. El sistema fonológico (--> índice)

Una vez que conoces los signos empleados y su valor fonético, puedes empezar a hacer una primera división entre sonidos vocálicos y consonánticos. Aunque te sorprenda saberlo, el sistema fonológico latino disponía de 10 vocales: cinco largas y cinco breves:

  • breves: ă ĕ ĭ ŏ ŭ
  • Largas: ā ē ī ō ū

Los romanos no distinguían en la escritura las vocales breves de las largas y solo modernamente se acostumbra a colocar una rayita encima de la vocal cuando lo que se pretende es precisamente indicar su duración. En cuanto a las consonantes, su clasificación es la siguiente:

  • dos nasales: m, n
  • dos líquidas: l, r
  • dos fricativas: f, s
  • seis oclusivas: b, d, g, p, t, c

Como ves, el grupo más abundante entre las consonantes lo constituyen las oclusivas, que, a su vez, se subdividen según el siguiente esquema:

CONSONANTES OCLUSIVAS
Labiales Dentales Guturales
Sordas p t c (q, k)
Sonoras b d g

Para recordarlas, recurre a las palabras "pe-ta-ca" (sordas) y "bo-de-ga" (sonoras).

Ejercicio 1, Ejercicio 2, Ejercicio 3

1.3. La acentuación (--> índice)

En lo que respecta a la acentuación, te basta con saber, por ahora, que en latín: a) no hay palabras agudas; b) que toda palabra de dos sílabas es llana y c) que la acentuación de las palabras de tres o más sílabas depende de la cantidad de la vocal de la penúltima sílaba: si ésta es larga, la palabra es llana; si es breve, la palabra es esdrújula.

Así una palabra de tres sílabas como amīcus, con ī larga en la penúltima sílaba, se lee /amícus/, mientras que pudĭcus, con ĭ breve, se lee /púdikus/

1.4. Clases de palabras (--> índice)

Dependiendo de su significado, de su forma y de su función en la frase la lengua latina dispone de ocho tipos o clases de palabras: sustantivos, adjetivos, pronombres, verbos, adverbios, preposiciones, conjunciones e interjecciones.

Como has observado, el latín carece de determinante. Una palabra como homo significa, según el contexto, el hombre, un hombre o, simplemente, hombre.

Desde el punto de vista de su forma, las palabras se dividen en variables e invariables. Como el propio nombre indica, las palabras variables son aquellas que presentan alguna variación en su forma: los sustantivos, adjetivos, pronombres y verbos son palabras variables. Por el contrario, son invariables los adverbios, preposiciones, conjunciones e interjecciones.

VARIABLES INVARIABLES
nombres adverbios
adjetivos preposiciones
pronombres conjunciones
verbos interjecciones

En esta primera unidad vamos a introducirnos en el estudio de dos clases de palabras variables: los sustantivos y los verbos.

Ejercicio 1

1.5. Categorías gramaticales del nombre (--> índice)

El latín y el español son dos idiomas que muestran muchas características morfológicas comunes, pero también diferencias notables, como ocurre en el tratamiento de los nombres. Para un hispanohablante el nombre admite las categorías gramaticales de género (masculino o femenino) y número (singular o plural), mientras que en latín los nombres admiten además la categoría de caso, lo que los convierte en una clase de palabra mucho más variable que en español. Por caso se entiende la forma que adopta un nombre dependiendo de su función en la oración. La lengua latina tiene seis casos con las siguientes funciones:

LOS CASOS Y SUS FUNCIONES
Caso Función Forma Español
1 Nominativo sujeto, atributo amicus Mi amigo tiene muchas manzanas.
2 Vocativo apelativo amice Amigo, quiero una manzana.
3 Acusativo compl. directo amicum He visto a mi amigo comiendo manzanas.
4 Genitivo compl. del nombre amici Las manzanas de mi amigo son dulces.
5 Dativo compl. indirecto amico He dado una manzana a mi amigo.
6 Ablativo compl. circunstancial amico Con mi amigo siempre comemos manzanas.

Como puedes comprobar, mientras que la palabra amigo no experimenta en castellano ninguna variación, en latín ese mismo sustantivo sufre modificaciones en su terminación (amicus, amice, amicum etc.) dependiendo de su función sintáctica en la frase. A ese conjunto de formas diferentes que experimentan los nombres llamamos declinación.

Ejercicio 1, Ejercicio 2, Ejercicio 3

1.6. Las declinaciones. El enunciado del nombre. (--> índice)

En latín hay cinco declinaciones y lo primero que debes aprender es a reconocer a cuál de esas cinco declinaciones pertenece cada sustantivo. Con esa finalidad los diccionarios y léxicos latinos muestran siempre los nombres representados en dos de sus casos: nominativo y genitivo. A esta manera de representación se le conoce como enunciado:

rosa --> rosa, rosae
amigo --> amicus, amici
león --> leo, leonis
mano --> manus, manus
día --> dies, diei

Para identificar la declinación a la que pertenece cada sustantivo debes fijarte en la terminación de la segunda forma del enunciado (genitivo) con arreglo a las siguientes correspondencias:


IDENTIFICACIÓN DE LA DECLINACIÓN
genitivo -ae 1ª declinación (rosa, rosae)
" -i 2ª declinación (amicus, amici)
" -is 3ª declinación (leo, leonis)
" -us 4ª declinación (manus, manus)
" -ei 5ª declinación (dies, diei)


Para economizar espacio, el caso genitivo se representa en el enunciado de forma abreviada: rosa,-ae; mundus,-i; leo,-onis; manus,-us; dies,-ei.

Ejercicio 1, Ejercicio 2

1.7. La conjugación. El enunciado del verbo. (--> índice)

El sistema verbal latino muestra muchas similitudes con el español, pero también diferencias significativas. Al igual que ocurre con los nombres, si consultas un diccionario de latín comprobarás que los verbos no aparecen únicamente en infinitivo (cantar, comer, dormir), sino en una sucesión de cinco formas diferentes a la que también llamamos enunciado. Así, p. ej., los verbos 'dar', ‘empezar’, ‘venir’, se enuncian en latín de la siguiente manera:

  • dar: do, das, dare, dedi, datum
  • empezar: incipio, incipis, incipere, incepi, inceptum
  • venir: venio, venis, venire, veni, ventum

Esta complejidad en la representación de los verbos latinos tiene como finalidad facilitar toda la información necesaria para poder conjugarlos correctamente en cada uno de sus tiempos y modos. Es una práctica que recuerda a la manera en la que aparecen en los diccionarios los verbos irregulares ingleses, de los que se indica su infinitivo, pretérito y participio:

  • dar: give, gave, given
  • empezar: begin, began, begun
  • venir: come, came, come

Frente a las tres formas inglesas, el enunciado de un verbo latino consta de cinco formas, cuyo orden de aparición es el siguiente:

  • 1) primera persona singular del presente de indicativo
  • 2) segunda persona singular del presente de indicativo
  • 3) infinitivo
  • 4) primera persona del singular del pretérito perfecto de indicativo
  • 5) supino (participio)

Por lo tanto, el enunciado del verbo amo ‘amar’ tendría la siguiente correspondencia en inglés y en español:


do das dare dedi datum
'give' 'gave' 'given'
'doy' 'das' 'dar' 'he dado' 'dado'

Ejercicio 1

Como sabes, el verbo español presenta tres tipos de conjugación, que reconocemos por la vocal que precede a la –r final del infinitivo (-ar, -er, -ir). En latín hay cinco conjugaciones, para cuya identificación debes fijarte en la terminación de las tres primeras formas del enunciado del verbo, de acuerdo con el siguiente esquema:


IDENTIFICACIÓN DE LA CONJUGACIÓN
do das dare dedi datum --> 1ª conjugación
deleo deles delere delevi deletum --> 2ª conjugación
ago agis agere egi actum --> 3ª conjugación
incipio incipis incipere incepi inceptum --> conjugación mixta
venio venis venire veni ventum --> 4ª conjugación

Ejercicio 1